La realidad virtual mete en la piel de sus víctimas a los maltratadores.

La Vanguardia

Con las gafas de realidad virtual, los hombres que participan en el proyecto, condenados por violencia de género, comprueban que sus piernas y sus manos son de mujer y en el espejo ven un cuerpo femenino. Por la puerta entra de malos modos un hombre que les manda callar y se acerca cada vez más con frases descalificadoras. Pega un manotazo a un teléfono que sale disparado y se acerca más aún. Mirándole a los ojos, exigiendo que le mire, con un reiterado ¡que te calles! si osan contestar al avatar.

This project has received funding from the European Union's Horizon 2020 research and innovation programme under grant agreement number 836707